Los Católicos debemos dar la Batlalla Espiritual o ¿es un concepto protestante ageno a nosotros?
EL CONCILIO VATICANO II
Uno de los aspectos donde debemos estar dispuestos a dar la Batalla espiritual, están en la manera como se ha utilizado el CONCILIO VATICANO II para promover posturas equivocadas al interior de la Iglesia. A ese respecto recordamos lo dicho por la CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE:
"A la jerarquía, sin embargo, corresponde el derecho y el deber de vigilar, de dirigir y promover el movimiento de renovación iniciado por el Concilio, de manera que los documentos y decretos del mismo Concilio sean rectamente interpretados y se lleven a la práctica según la importancia de cada uno de ellos y manteniendo su intención. Esta doctrina debe ser defendida por los Obispos, que bajo Pedro, como cabeza, tienen la misión de enseñar de manera autorizada...."
"Sin embargo, hay que lamentar que de diversas partes han llegado noticias desagradables acerca de abusos cometidos en la interpretación de la doctrina del Concilio, así como de opiniones extrañas y atrevidas, que aparecen aquí y allá, y que perturban no poco el espíritu de muchos fieles. Hay que alabar los esfuerzos y las iniciativas para investigar más profundamente la verdad, distinguiendo adecuadamente entre lo que debe ser creído y lo que es opinable; sin embargo, a partir de documentos examinados por esta Sagrada Congregación, consta que en no pocas sentencias parece que se han traspasado los límites de una simple opinión o hipótesis y en cierto modo ha quedado afectado el dogma y los fundamentos de la fe."
Las deliberaciones se desarrollaron a lo largo de cuatro etapas. La primera discurrió desde el 11 de octubre al 8 de diciembre de 1962. El 3 de junio de 1963 fallecía Juan XXIII, lo que implicaba la suspensión del concilio. Fue convocado nuevamente por su sucesor, Pablo VI. La segunda etapa se desarrolló desde el 29 de septiembre al 4 de diciembre de 1963. La tercera, del 14 de septiembre al 21 de noviembre de 1964. La cuarta y última, desde el 14 de septiembre al 8 de diciembre de 1965.
NECESITAMOS UNA IGLESIA Y UNOS CRISTIANOS TESTIMONIO